A 12 Km. de Villa La Angostura, en la Península de Quetrihué, encontramos un paisaje único en el mundo, El Bosque de Arrayanes.
En el mes de Septiembre de 2010, en una espectacular tarde de sol, partimos en el Velero Aventurero desde la Bahía La Mansa en el Puerto de la Villa hacia el bosque de Arrayanes.
La navegación fue muy placentera, viajamos de ida y vuelta a motor dado que la leve brisa de esa tarde en el Nahuel Huapi no acompañaba para desplehgar las velas del Aventurero.
Disfrutamos conversando con el capitan Jorge Rovella mientras el Lago, totalmente espejado, acusaba nuestro paso con interminables ondas.
Las gaviotas fueron un espectaculo aparte, sobrevolando el barco se consumieron buena parte de los biscochitos beneficiadas por nuestro interes de alimentarlas y fotografiarlas.
La navegación nos permitió observas espectaculares casas con muelles privados sobre la orilla del Lago y el abudante verde del bosque patagónico coronado por los picos de las montañas circundantes aun nevadas.
Finalmemte llegamos al Puerto de la Penísisula de Quetrihué.
Nos aproximamos a su hermoso muelle y luego de amarrar el velero nos dirijimos a su base donde una escalera nos guió por un sendero tablonado de 800 metros que nos permitió reconocer las diferentes etapas de crecimiento del arrayán en el corazón del bosque, sin duda, de uno de los lugares más hermosos de Argentina.
Cave destacar que el de la Península de Quetrihé es uno de los bosques más puros y extensos de Arrayán, árbol nativo de llamativa belleza de corteza color canela cubierta de manchas irregulares blancas. El Arrayán es característico de los bosques de la región andino patagónica y suele crecer a orillas de los lagos y ríos.
En el Parque también están presentes otras especies que acompañan al Arrayán, como el Palo Santo, el Maitén, el Laurel y el Canelo.
La cómoda caminata por la pasarella se hizo eterna con las inevitables paradas fotográficas, los angulos son interminables, y cada grupo de arboles son una nueva postal, una experiencia inolvidable. Luego de incontables escaleras, curvas y contracurvas volvimos a divisar el muelle y el Aventurero esperándonos con otro programón, la navegación de regreso a la Villa por las cistalinas y espejadas aguas del Lago Nahuel Huapi.
En definitiva, toda la salida resultó ser una experiencia inolvidable en uno de lso reincones mas hermosos de nuestra Patagonia.
Los invitamos a visitar Villa La Angostura y obviamente a realizar este impresionante paseo.
Texto y Fotos Alberto Lapenta